PATRIMONIO

San Cristóbal: un territorio de tradición y cultura campesina

El corregimiento San Cristóbal es el poblado corregimental más antiguo de la ciudad de Medellín. Se caracteriza por ser un territorio rural, de tradición campesina agricultora, donde el paisaje rural y el patrimonio natural y cultural tejen una identidad con sus habitantes.  Bajo la custodia de sus montañas se han articulado prácticas y saberes que relacionan emotiva y culturalmente a sus habitantes con la tierra y la riqueza en ingenio; tradiciones que se trasmiten desde la oralidad y el encuentro comunitario.

El Corregimiento de San Cristóbal fue inicialmente conocido como la Villa o la Aldea de Aná, fundada en 1752. En aquel tiempo, cuando los españoles llegaron, por lo que hoy es el Boquerón, le dieron a Aná de Heredia el dominio sobre la cuenca hidrográfica de lo que actualmente conocemos como la quebrada La Iguaná. 

San Cristóbal se configuró como lugar de paso para arrieros mineros y comerciantes que transitaban entre Santa Fé de Antioquia y el valle de Aburrá. Ha sido llamado “el Reposadero”, «la Culata», este último porque la iglesia principal está de espaldas a la ciudad de Medellín y de frente a Santa Fé de Antioquia, centro comercial y político más importante de la época. En 1865 se convierte en corregimiento.

Crear conciencia sobre las prácticas de vida y los saberes permite el empoderamiento comunitario. Partimos de la idea ética del cuidado y del reconocimiento. Hacer memoria viva de una comunidad y su territorio no simplemente es remontarse a su historia, sino también hacer manifiestos esos elementos vitales que identifican a sus habitantes. El valor del reconocimiento no solo permite a una comunidad esclarecer su propia historia, sino también su lugar en el presente y su proyecto futuro.

El proyecto “Plantas patrimoniales para un desarrollo sostenible en San Cristóbal”  brindó herramientas formativas y técnicas a los productores campesinos para la apropiación de saberes tradicionales que les permitió  dignificar su labor campesina y crecer económicamente, mediante la transformación de materias primas en productos artesanales (linimentos, pomadas, shampoo, jabones, tizanas, aromáticas), esto con el fin de generar un impacto positivo en la apropiación y sostenibilidad del patrimonio cultural del corregimiento.

En este sentido, este proyecto apuesta por una activación ética del patrimonio comunitario, que pueda integrar los valores culturales patrimoniales de la cultura rural y campesina con las dinámicas urbanas que transforman de forma acelerada el territorio.

Convocatoria

Se realizó una convocatoria en redes sociales invitando a los productores campesinos del corregimiento a conformar el grupo focal de emprendedores del patrimonio. Además, se invitó a los interesados a diligenciar un formulario de caracterización.

Proceso emprender el patrimonio

Se realizaron siete talleres de formacion para emprender el patrimonio.

Taller 1 y 2: reconocimiento de plantas y propiedades. Taller 3 y 4: procesos y fabricación de productos artesanales. Taller 5 y 6: diseño de marca. Taller 7: marketing digital.

Estos talleres ofrecieron  contenidos en los que se integraron conocimientos sobre las plantas del territorio, sus historias, sus usos y los productos que se pueden derivar. Se buscó así, formar un grupo o asociación que esté capacitado para la producción sostenible y el mantenimiento de las prácticas patrimoniales asociadas a las plantas del territorio.

Asesorías

Se realizaron asesorías con los equipos formados en el proceso, con el fin de afianzar conocimientos y pasar de la teoría a la práctica, mediante la fabricación de productos artesanales para la salud y el bienestar.

Proceso de sensibilización

Se hicieron talleres de sensibilización para crear historias y recoger experiencias narradas sobre las plantas aromáticas y medicinales, con el fin de promover la transmisión de saber y la creación artística. Las jornadas se realizaron en las instituciones educativas  de San José de la Montaña (taller 1 y 4), y El Carmelo (taller 3), así como en el Parque Biblioteca Fernando Botero (taller 2).

Visitas guiadas

Se realizaron 3 visitas guiadas a predios de campesinos enfocados en el cultivo agroecológico de plantas aromáticas y medicinales. Visita guiada en la vereda Boquerón con la agroecóloga Marta Guerra. Visita guiada en Huerta Escuela, vereda El Uvito. Visita guiada con Nelly Bedoya, entre la vereda  San José de la Montaña y la parte alta de El Llano.  En estas visitas la comunidad de San Cristóbal y de Medellín, pudo conocer de primera mano  huertas agroecológicas  y diversidad de plantas del corregimiento.

Primera feria de plantas patrimoniales
San Cristóbal

Se realizó la primera Feria de plantas patrimoniales, una actividad en la que gracias al apoyo del Cedezo San Cristóbal y el Parque Biblioteca Fernando Botero, diversos actores del territorio y emprendedores del patrimonio lograron exponer y dar a conocer sus productos.  Fue una jornada para la familia, los niños, el arte y la cultura. Pudimos disfrutar de presentaciones musicales con los artistas: Isabel Dunas, Chacarera Roja y Santiago Monsalve. Además, conversamos sobre el patrimonio y la agroecología en el contexto del territorio.

Una experiencia para compartir e impulsar la labor de emprendedores y gestores de la cultura. Fue destacada la participación de los emprendimientos que se generaron en el proceso, tales como Aroma Ancestral, Hebras de seda, Rocío del huerto, Cultivida y Florescencia.  

Socialización

Se realizó una jornada de socialización de los resultados y alcances del proyecto. Compartiendo con la comunidad pudimos acercarnos a la literatura del territorio, creaciones en torno al patrimonio comunitario, las plantas fueron narradas e ilustradas para componer un fanzine.

Experiencias que conectan

Durante  la ejecución del proyecto se realizaron 10 jornadas de investigación sobre personas del territorio que han tejido su vida alrededor de las plantas patrimoniales del territorio, esto con el fin de conectar con la comunidad y la audiencia virtual la publicación de crónicas de personajes e historias de vida en torno al cultivo de las plantas. Estas historias estuvieron enmarcadas en reconocer las buenas prácticas patrimoniales alrededor de las plantas, aunando experiencias individuales y colectivas de San Cristóbal. 

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