Patricio Martínez / ETERNIDADES

En portada de ETERNIDADES : Sagaz, Carlos Alberto Jacanamijoy Quinchoa.

VIVO

Embarazarse es traer un bebé a la vida, pero también a la muerte, Kelare estaba nerviosa, el doctor dijo que era un embarazo de alto riesgo, Obsidia era la esposa de Kelare, le comentó que no tuviera miedo que ella estaría por siempre con ella. Kelare y Obsidia habían decidido ser madres, lo hicieron por inseminación artificial, sabían que su vida cambiaria, los horarios, el sueño, las desveladas, pero ellos se querían a pesar de todo. Se dieron un beso antes de entrar de que Kelare fuera al quirófano, Obsidia le dijo que rezaría por ella, que con el poder de Poseidón la luz le gana a la tormenta. Kelare le dijo que tendría el bebé sin importar que con ello dejara todo, que estaría bien pensando que ella estaba a su lado. El doctor apareció, les dijo que el quirófano estaba listo, que recuerde la respiración, ya que Kelare no quería usar químicos para traer al mundo un bebé, el doctor veía las posibilidades, había solo un cincuenta porciento de que saliera bien, si no lo hacia le pondría químicos, pero no se lo contó a la pareja.

Obsidia la vio marcharse al quirófano, ella también estaba nerviosa por lo ocurrido, tenia miedo de perderla, esperó en la sala del hospital junto con otras personas, olía a alcohol, a sangre tibia y a pólvora. Uno de los hombres parecía feliz, su hijo sobrevivió al cáncer solo tuvieron que quitarle algunos órganos y cortarle uno de los ojos, dijo que el cáncer lo hizo más fuerte, que les dio esperanza, grandes batallas, grandes guerreros, parecía feliz como un perro que lo van a dormir, le comenté que iba a tener un hijo con mi novia, al verme pensó que era una puta lesbiana, entonces el tipo se marchó sin mirarme a los ojos. Volvió el miedo como una bocanada de insectos y de piedras, estaba sola y sentía ansiedad, después de diez horas el doctor dijo que fue difícil, pero podía pasar a verla, olía a sangre, a feto y a la piel de Kelare, incluso a su vagina tibia. Obsidia fue a verla y la encontró peor, no la pudo reconocer, Kelare le dijo que perdió el útero y que solo podía tener esa niña, la pareja no se asustó se amaban como fuera. Obsidia fue a ver a la niña, quería conocerla, desde que iba por el pasillo escuchó un ruido, parecía metálico o como cuando unas uñas arañan el pizarrón, un ruido que parecía provenir de una violación o de algún animal herido por la violencia del hambre, pero no de una persona. Obsidia preguntó de quien era el bebé que lloraba, la enfermera le dijo que era de Kelare, entonces supo que tambien era de ella, Obsidia preguntó si tenía una enfermedad, no una que se conozca en el océano dijo la enfermera. Obsidia no soportó el ruido, la presión o el ver a la niña, parecía un animal que acabaría con su vida. La familia se fue diez días después, Kelare trataría de calmar a la bebé y a Obsidia, Kelare manejo y el ruido de la bebé hizo que una patrulla nos detuviera, creían que habíamos secuestrado a la bebé, nos dejaron ir por que no soportaron el ruido. Los coches se hacían a un lado pensando que era una ambulancia, llegamos a casa mas rápido de lo esperado, en el carro Kelare le pidió a Obsedía que cargara a la bebé, pero no quiso, no hubo una discusión solo silencio, el cual atacaba con granadas de fragmentación.

Llegando a la casa toda emoción se fue, se sentían vacías, estáticas y estériles, Obsidia le comento que debían llevar a la niña con un especialista, no era posible que todo el tiempo llorara, Kelare le dijo que era normal, los niños lo hacen para expandir sus pulmones, Obsidia le pidió que le diera jarabe o un poco de alcohol para dormirla, pero Kelare se puso firme y le dijo que no era correcto, vamos a cuidar a la bebé y nos mantendremos unidos en ello, pero Kelare notaba que era algo irreal. Las neuronas en la cabeza se volvían dinamita y dañaban su conciencia, limpio a la niña y le dio de mamar, luego la metió al cuarto. Obsidia ya se había metido a la cama y sentí como su cuerpo se movía, deje a la bebé en la cama, no la cambiaria a otro cuarto podía morir como lo dijo el doctor, entonces sentí como Obsidia salió y me quede sola con la bebé.

Por la tarde tuve que hablarle a la oficina, traía cargada a la bebé que seguía llorando como un animal, además la bebé lloraba sin lágrimas, solo gritos, Obsidia se molestó porque la voz se difuminaba, era solo ruido, explosión de letras, anulación de voces, abecedario perdido entre los decibeles primitivos., Obsidia colgó. El trabajo era muy difícil, Obsidia llevaba tres meses sin dormir, fue a casa pero encontró lo mismo, la niña llorando y sin ninguna compasión, pensó que al tener a la bebé se sentiría como una madre, pero eso no pasó, en vez de dar vida quería matar. Obsidia tomó sus cosas, le comentó a Kelare que la dejaría, no soportaba a la bebé, su chillido y que no pareciera un ser normal, Kelare le dijo que la necesitaba que eran una familia, pero Obsidia le dijo que antes de ser una familia eran una pareja y eso le ganaba a cualquier otra relación que existiera, la bebé seguía llorando entre su cuna con la discusión. Dos meses después seguía aquel infierno, la luna tiraba de los hilos del océano, Kelare quería ver a Obsidia incluso si las dos peleaban, había tenido ansiedad desde que la contactó por teléfono, tomo un Whisky y luego se metió una pastilla para tratar de mirarla a los ojos, subió al auto y manejó hasta verla. Kelare le pidió a Obsidia que volviera, Obsidia venía con la cola entre las piernas, había tenido otra relación, pero no le contó a Kelare, era una relación con un hombre siendo lesbiana, si le contaba a Kelare la mataría.

Obsidia aceptó ir con ella, la amaba, pero sobre todo no quería estar sola, subió al auto luego recogerían sus cosas del departamento de animales que rentó. Desde antes de llegar había una vibra diferente, tal vez se habían cerrado todas las voladeras, bajaron del auto y luego caminaron hasta la casa, Obsidia le preguntó por el silencio y luego por la bebé, pensó que talvez le puso un poco de alcohol para dormirla, Kelare la miró a los ojos, luego le comentó que la dio en adopción, no le dijo que trató de matar a la bebé para tratar de dormir, Obsidia le preguntó porque lo hizo, le quitaron el útero , era el único bebé que podía tener, ella comentó que ya pasaron sesenta días de llevarla al orfanato y que no lo podía recuperar y lo hizo porque te amo, porque para mi eres lo mas importante que me ha pasado, tenías razón una pareja es mas importante que una familia.

CANAL DE YOUTUBE: Bradock

Patricio Martínez (México). Artista audiovisual y escritor. Músico aficionado y lector de maestros inesperados. Ama el cine. Se hace conocer como Bradock.

Comparte este contenido

Share on facebook
Facebook
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on twitter
Twitter

Deja un comentario

  • All
  • Arte
  • Cuento y voz
  • Edición 30 / ETERNIDADES
  • Fotografía
  • Poesía
  • Poesía Chile
  • Poesía Cuba
  • Poesía y voz
  • Poéticas de la otredad Edición 28
  • SIGNOS EXPANDIDOS / Edición 29

«Por todas partes te busco sin encontrarte jamás, y en todas partes te encuentro sólo por irte a

BUSCAR «

  • All
  • Arte
  • Audiovisual
  • Collage
  • Colombia
  • Edición 30 / ETERNIDADES
  • Poesía
  • Poesía Colombia
  • Poesía Ecuador
  • Poesía antioqueña
  • Poesía como creación
  • Poesía y voz
  • Poéticas de la otredad Edición 28
  • Revista Ouroboros Edición 27
  • SIGNOS EXPANDIDOS / Edición 29
  • San Cristóbal
  • Videoarte

«Por todas partes te busco sin encontrarte jamás, y en todas partes te encuentro sólo por irte a

BUSCAR «

  • All
  • Arte
  • Audiovisual
  • Colombia
  • Comunicación comunitaria
  • Cuba
  • Cuento
  • Ensayo Literario
  • Literatura y Filosofía
  • Luis Cernuda
  • Poesía
  • Poesía Española
  • Poéticas de la otredad Edición 28
  • Revista Ouroboros
  • SIGNOS EXPANDIDOS / Edición 29
  • Videoarte